Mostrando entradas con la etiqueta GRADO 3-2B. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GRADO 3-2B. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2015

La primera vez que monté en Málaga en tren...

La primera vez que monté en Málaga en tren me pareció algo de otro mundo. El vagón, los asientos eran duros, pusimos las maletas debajo de nuestros pies que yo utilizaba para mirar por la ventana.
Fueron para mí maravillosos, porque me hizo descubrir lo que yo desconocía. Pasábamos por pueblos grandes con mucho movimiento de coches, motos y gente, pero otros eran tristes medios derruidos, con casas abandonadas. Según atravesamos el país del sur al norte, el paisaje era muy cambiante: llano, monte, ríos, secos.
1º Etapa de viaje: cambio de tren en Madrid. De una estación a otra, fue alucinante. Edificios tan altos que yo nunca había visto, tanto ruido y movimiento. Al fin, mi padre nos dijo, que se acercaba nuestro destino, las montañas verdes. “Qué bonitas” pero también, nuestra entrada en Bilbao. “Estación del norte” fue lluviosa y fría, desde entonces han pasado muchas lunas desde que llegué a Bilbao. Pero aún me sigue pareciendo su paisaje precioso, cuando viajo a otros sitios, estoy deseando volver porque se respira de otra manera. Ahora mi Galdakao. Agur.

María Martínez

martes, 28 de abril de 2015

La primera vez que vi el programa “ME RESBALA”

La primera vez que vi “ME RESBALA” fue el mejor día de mi vida. Es un programa de televisión que te ríes aunque tengas un mal día,  porque las pruebas que les ponen son para reírse. Se pegan unos talegazos de impresión.
 Los participantes son gente famosa o cómicos y a los nuevos participantes que salen por primera vez en televisión o en el programa les dan una ele igual a cuando eres novato y conduces un coche tú solo por primera vez.
Este programa televisivo solo lo dan una vez a la semana, aunque ahora dan dos días a la semana: uno es el viernes a la noche a eso de 22.00 horas y el domingo creo que repiten el de la semana pasada. 
En televisión tendría que haber más programas de ese tipo y no tantos cotilleos de famosos-as de que si se casan con no sé cuantos invitados y que se divorcian y que tienen que pagarle no sé cuantos millones su pareja, que no le importa a nadie. 
Volviendo al programa mencionado, al final le dan un premio a uno de ellos, pero se lo preguntan a una persona del público y el que él o ella diga, ese se lleva el premio. Lo llaman la alcantarilla y al final del todo cantan una canción.

David Hidalgo

La primera vez que hice Ramadán completo

     La primera vez que hice Ramadán completo fue a los nueve años. Pero antes había practicado haciendo sólo unos cuantos días, para irme acostumbrando: al principio lo hacía hasta el mediodía, después hasta la tarde, y cada vez durante más horas hasta que a los nueve años decidí hacerlo entero. En la primera semana, es muy cansado y se siente mucha sed, pero ya a la siguiente semana, se hace mas fácil, ni se nota.El último día se siente una gran alegría... que no se puede compensar.

Driss Oukhayi

martes, 14 de abril de 2015

My first reggae concert

 I went to my first reggae concert,when I was 18 years old. It was in Armintza, Bakio.This concert  was very good but it smelled awful because all the people were smoking. Then I went  to a balcony and I saw the concert .After  the concert I went to dinner to Burger King and I asked one hamburger  with chips and Pepsi to drink. After dinner  we had drinks in a bar called “Zoroa”. Then I went home and I went to sleep.
                                               
                             By: Lourdes Ortuzar. 

lunes, 23 de marzo de 2015

MY FIRST HOLIDAY IN ASTURIAS.

I went to my first holiday in Asturias in 2011.I was in Ribadesella with my girlfriend. We wanted to do the descent of Sella river. We rented a canoe in the city.
The descent started at ten o´clock a.m. We had brekfast first, and we arrived at the descent at a quarter to ten. It is between mountains. We did the descent in five hours. It was very beautiful. My girlfriend and I drank cider and ate a sandwich.


Juan Carlos Álvarez Cordón. 

La primera vez que subí a un avión.

La primera vez que subí a un avión fue en el mes de agosto de 1978 en unas vacaciones de verano con destino a Melilla para visitar a mi hermano Luís, que estaba haciendo la " Mili" allí.
El itinerario era:
Bilbao - Madrid
Madrid - Málaga
Málaga - Melilla
La experiencia fue buena a pesar de ir sola, cuando siempre iba con mi familia o amigas. Tanto Bilbao - Madrid como Madrid - Málaga fueron vuelos buenos. En cambio en el vuelo Málaga – Melilla, cuando llevábamos 15 minutos de vuelo se rompió el tren de aterrizaje y tuvimos que regresar al aeropuerto de Málaga. Iberia nos alojó en un hotel y nos dio de cenar. Al día siguiente nos llevaron al puerto para ir a Melilla en barco, puesto que la pieza del avión la tenían que traer desde Canadá. En el puerto de Melilla me esperaba mi hermano con una entrada para ir a ver a Demis Roussos. Al ir yo desde tan lejos, a mi hermano le dieron libre una semana en el cuartel en la cual solamente tuvo que hacer una guardia.
Allí llegué cuando se celebraban las fiestas patronales y pasé unos días maravillosos e inolvidables.


                                                                                                                                     Juli Zatón.

The first time I went to a concert...

The first time I went to a concert the experience was wonderful. I went to see Victor and Ana Belen.
I was about 15 years old. I went with friends in summer.
At the beginning I looked at people and I sang more than the singers.
The environment was great. People danced. I thought that in a concert of two hours I would be bored but I wasn’t.



MOISES REQUEJO

Aquel verano de 1977...

Aquel verano de  1977,  en la hermosa zona de Ribadesella,  en una de sus playas. Aquel día hacía un tiempo  fabuloso: buena temperatura, un cielo azul. Ni una nube, preparamos todos los trastos que se suelen llevar: “objetos de juegos para niños”.  Fuimos toda la familia  a la playa.
Yo  tenía nueve años, que para mi edad debería de saber nadar porque  pensé o comparé el río con el mar. Ya que en aquella playa cuando bajaba la marea, se quedaban como una especie de piscinas que parecían lo que no eran. Yo me tire rápidamente al llegar a la playa, jugué en el agua hasta que cuando fui a salir quise poner el pie y no tocaba. Me entró tal pánico que casi me ahogo.
Conseguí darme un impulso y salir. Fui corriendo donde mis padres y les conté lo que me había pasado  y me dijeron: ¿Qué te habíamos dicho?  ¿De ten cuidado qué? 


Moisés  Requejo 

viernes, 13 de marzo de 2015

EL INGRESO DE BACHILLER

Aquel día me levanté más temprano que de costumbre. Era un día de labor, pero mi madre me había preparado la ropa de los domingos. Tenía 11 años y  esa mañana haría una de las cosas más importantes de mi vida. Desde hacía varios meses, la maestra de la escuela me había estado preparando para ese momento. Presentarme al examen de Ingreso de Bachiller. Era la primera vez que me sentía importante. 

Llegué al Instituto Masculino de Basauri,  donde debía hacer el examen,  antes de la hora prevista y con muchos nervios pero convencida de que, ahora, me tocaba a mí demostrar todo lo que había aprendido.  

El examen constaba de dos partes: una escrita y otra oral. Ésta era la peor porque debía responder a las preguntas delante de unos señores muy serios que llamaban “El Tribunal”. 

Una semana más tarde, las listas de los exámenes se exponían en el tablón de nuncios del Instituto. Encontré mi nombre y seguido, en el margen derecho,  una palabra “Aprobado”. Volví a mirarlo para cerciorarme. Era cierto. Estaba aprobada. Era magnífico. La sensación de alegría, nervios, emoción se mezclaban. Llegaría a casa y lo celebraría con mis padres. Después, iría  a comunicárselo a la maestra, aquella que me había preparado y, además, me despediría de Ella. Ya no volvería a la escuela y tampoco estaría con mis compañeras. El próximo curso empezaría en el Instituto con nuevos compañeros y nuevos profesores. Todo sería distinto. 

Con el examen de Ingreso de Bachiller sentí que era la primera vez que hacía algo que cambiaría mi vida. 



Isabel Gallego

miércoles, 11 de marzo de 2015

LA MOTO

Todo empezó siendo yo muy pequeñito. Siempre he sido muy decidido, muy visceral, no me da tiempo a pensar dos veces. Desde que ví una moto, he querido tenerla. Pero siempre había otras cosas antes y si no, le daba miedo a mi madre y claro, al final  me convencía de que había cosas más importantes.
En mi vida he pasado muchas cosas: pérdida de seres queridos muy cercanos, problemas por no tener un trabajo estable, hipoteca…en general, los problemas de todo el mundo. Y quizá por eso, en mis peores momentos me he dado cuenta de que al final, estamos de paso, así que de vez en cuando hay que darse algún capricho. Por eso decidí  comprar una moto.
Por fin, la compré. “Mi primera moto”, nada más y nada menos que una HARLEY DAVIDSON. Ahora estoy inflado de felicidad y satisfacción con mi moto. Incluso cuando estoy simplemente mirándola, no puedo quitarme ese sentimiento. Soy feliz. Igual es absurdo pero es lo que me hacía falta.

Iñigo Beitia

lunes, 9 de marzo de 2015

LAS MEDIAS

Ocurrió, el domingo de ramos de 1960.
En casa teníamos por norma, cumplir los preceptos eclesiásticos. En la misa mayor se bendecían los ramos. Yo me preparaba con esmero para acudir a la liturgia.
Recuerdo que ese día estrené un traje de cuadritos con  falda plisada y zapatos con un poquito de tacón según la moda.
 Pronto cumpliría 15 años y consideraba que ya debía ponerme medias.
 Mi natural coquetería me decía que los calcetines no iban bien con la ropa y me empeñé en ponerme medias de cristal.
 La primera vez que me puse medias fue un fracaso total. Aquellas medias finísimas y con costura  no se adaptaban a mis delgadísimas  piernas. Por mucho que las estiraba no  se sujetaban.
 Cuando me vio mi padre aparecer, insistió  en que no me quedaban bien  y debía llevar calcetines. Yo me empeñé  en llevar medias y así lo hice. Cuando había recorrido apenas 200 metros, las medias se habían aflojado tanto, que  hacían unas bolsas feísimas en la pantorrilla. Me metí en un portal y las estiré tanto que se me agujerearon así  que no me quedó más remedio que quitarme las medias.
  Cuando regresé a casa, entre las rozaduras que me hicieron los zapatos y  la chanza de mi padre, aprendí que la crítica constructiva, es buena y que él, siempre sería mi mejor consejero.

Pilar Monreal